NÓDULOS VOCALES INCIPIENTES: DOS PUNTOS DE INFLEXIÓN.

UN ANTES Y UN DESPUÉS

Fue a comienzos del año 2017, ya había estudiado canto en una academia, había estado en un coro Gospel, llevaba rato cantando en bandas, principalmente de rock/metal, haciendo clases de inglés tanto en el colegio como particulares y también de canto, en una sala en Viña del Mar. Gané experiencia como gestora y productora cultural, había dirigido una asociación de músicos y además me hacia el tiempo para la práctica personal, incluso, después de harta insistencia por parte de familiares y amigos me metí en unos concursos karaokes de unos pubs locales. La verdad que los concursos de cantantes nunca me han llamado la atención, mis cercanos, inclusos colegas me han sugerido que me meta a esos concursos de la tele, una vez, una productora me contactó por instagram para ir al "yo soy" a cantar como Whitney Houston porque había visto un reel mío, y yo dije, podré cantar, pero de ahí a imitarla y tratar de parecerme jajaja, díficil la misión. En fin, les hice caso, pero nunca audicioné para algún programa de televisión y probe suerte en unos concursos de karaoke de unos pubs de Quilpué y Villa Alemana. Los premios principales eran dinero y como la necesidad tiene cara de hereje y mi hermano y sus amigos pensaron que casi nos haríamos millonarios con mi voz jajaja (me da tanta risa recordarlo) me puse a concursar, cada semana un desafío distinto, y debo decir que lo pasé bien. En un primer concurso saqué el segundo lugar, pifeado por toda mi familia, porque según ellos el concurso estaba "arreglado", a mi la verdad poco me importó, para mi fue bkn desafiarme a cantar de todo y darlo todo en el camino y ver que cada semana mi familia y amigos estaban ahí para hacerme barra. Segundo concurso, debo decir que la competencia estaba más heavy, muy buenos cantantes todos en general, entre ellos una querida amiga que ha sido mi fonoaudióloga desde que nos conocemos, de antes que se titulara! Recuerdo que una noche tocaba repertorio anglo y yo quise tirarme a la piscina con un clásico de Whitney... Me había sentido bien todo el verano, pero esa noche en particular, al cantar, sentí que algo pasaba en mi voz, tenía una picazón, la sensación de un cuerpo extraño, mi respiración no era la misma... fallé, desafiné y aunque la interpretación no salió tan mal según mi barra, yo sabía que algo no estaba bien... terminé de concursar con todo mi esfuerzo y técnicas, pero estuve lejos de ganar, saqué, ya ni recuerdo si tercer o cuarto lugar, compartí mis premios a otras cantantes que mi juicio también merecían un premio y me fui a casa con un gusto amargo, no por no haber ganado ni nada por el estilo, sino porque sabía que algo me pasaba y eso se estaba reflejando en mi voz. Gracias al apoyo de una tía, fui a un otorrino, me hizo la famosa "naso" y el diagnóstico fue: "nódulos incipientes". El doctor súper relajado, debe ver casos peores todos los días, me dice, "debes ir a terapia". A mi se me cayó el mundo encima, ¿qué iba a hacer si lo que me da de comer es trabajar con mi voz?, ¿qué voy a hacer con los proyectos musicales en los que participo? Miro hacia atrás y ahora entiendo que mi ignorancia empeoraba mis pasadas de rollos. Este diagnóstico me obligó a hacer algo que nunca habia hecho antes, dejar de hacer algunas cosas por mi bienestar, siempre estuve acostumbrada a seguir contra viento y marea haciendo todo lo que quisiera, como si de alguna forma mi cerebro necesitara estar constantemente ocupado y siempre trabajando bajo presión voluntaria por lo demás. Tuve que dejar proyectos musicales, concursos, y otras actividades, me quede solo con las clases de inglés en el colegio que claramente era lo único que no podía dejar. Comenzó mi viaje por sanar, y me di cuenta que la voz era el resultado de todo lo que estaba haciendo con mi cuerpo y mi mente... Comencé a hacer yoga para conectarme con el cuerpo, asistia a mi terapia fonoaudiológica por aproximadamente 8 meses y comencé a tomar clases de canto con Catalina Blanco, una tremenda cantante y ahora amiga que terminó por darle sentido a la conexión de mi voz con el cuerpo. Mi relación con mi voz no volvió a ser la misma, pero fue para mejor. Tomar consciencia fue lo primordial, en 8 meses literal me recuperé y aunque con miedo volví a cantar, canté una canción de Violeta Parra en el segundo encuentro Udara, del cual hay un registro en youtube y veo cada cierto tiempo para recordarme que puedo sanar si me lo propongo, pero también para recordar que no debo llegar al límite o esperar enfermarme para decir basta. Ser consciente me permitió volver en gloria y majestad, me hizo aprender a conocerme a mi misma, mis necesidades y a comenzar a estudiar multiples áreas en relación a la voz... Muchas veces necesitamos algo que nos impacte en la vida para poder reaccionar, tocar fondo y generar un cambio positivo, dedicarme a enseñar mi experiencia y mi visión del canto me permite apuntar a que otros cantantes no tengan que llegar a este punto de inflexión y generen consciencia de lo importante que es cuidarse en mente, emociones y físicamente para poder emitir nuestro mejor sonido y sacar nuestra auténtica voz. Y a ustedes, les ha pasado que su propia voz les ha mostrado que no se han estado cuidando lo suficiente? Los leo :)

@calibratuvoz
@la.majo.calderon











Comentarios

Entradas populares de este blog

ANTES Y DESPUÉS DE CANTAR PARTE 5

ANTES Y DESPUÉS DE CANTAR CALIBRA TU VOZ - PARTE 3